Prayer Reconciliation Unity Peace

Intenciones - Prayer Reconciliation Unity Peace

Icône
Croix
Print

Intenciones



1) Por la Paz en Jerusalén, por la Paz en Tierra Santa

Esta intención se origina a partir de la conciencia de que Jerusalén y Tierra Santa están encomendadas a la única vocación de ser el lugar en el cual se lleven a cabo las promesas que Dios hizo a toda la familia humana. De acuerdo con el espíritu de las Escrituras, Jerusalén tiene la vocación de extender por todo el mundo la Paz que actualmente sigue haciendo falta dentro de sus propias fronteras y dentro de Tierra Santa. En esta oración, la Iglesia está consciente de que no existe Paz sin Justicia y de que no existe Justicia sin Perdón.

2) Por la Iglesia Madre de Jerusalén, para que responda por completo a su vocación de inspirar y promover la Unidad entre los Cristianos y de inspirar y promover el diálogo interreligioso.

Esta intención nace de la memoria de Pentecostés, acaecido en Tierra Santa, y de la vocación de la Iglesia Madre de Jerusalén, fundada durante la Efusión del Espíritu Santo, para inspirar y promover la Unidad entre los Cristianos de acuerdo con la Voluntad de Cristo, fuente de todas las Promesas y de todo Bien. La Iglesia Madre de todas las Iglesias les pide a todas ellas una oración asidua e intensa de tal manera que la Unidad en el Espíritu pueda, en ella, ser alcanzada de nuevo, para que pueda responder por completo a su vocación de inspirar y promover la Paz y la Unidad en toda la Iglesia y de inspirar y promover el diálogo con otras religiones. El diálogo con las otras dos religiones monoteístas presentes en Jerusalén es particularmente importante.

3) Por la unificación de la fecha de la Pascua de Resurrección entre los cristianos, en aras de la unidad del Espíritu

El pecado capital de la división de la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo que ha sido hecho trizas por la mano del hombre, pone a prueba a todo el género humano. Todos los cristianos deben confesar este pecado y reconciliarse con Dios mediante la obtención de la Unidad de la Iglesia, con la predominante ayuda de la gracia, lo cual será fuente de Bien y Paz para todas las naciones. La celebración no unificada de la Pascua de Resurrección entre los cristianos ciertamente está causando inexpresables sufrimientos a Cristo, cuya crucifixión actualmente es conmemorada cada año en tiempos distintos por las diversas comunidades cristianas. La unidad será lograda, en primer lugar, por la celebración unificada de la gran fiesta de la Pascua de Resurrección, con la confianza en que Cristo asumirá el primer escalón y llevará a Su Iglesia a la completa Unidad en el espíritu.